¿Qué es realmente ser pro-Vida? Eduardo Verastegui te lo cuenta

Reunir a un millón de personas rezando el rosario, el nuevo reto del famoso actor mexicano

–Un millón de personas rezando el rosario, una empresa increíble y una hermosa inspiración. ¿Cómo fue que decidiste plantarte este desafío con tus amigos en las redes sociales, desde varios lugares del mundo, culturas e idiomas?

– Creo que incluso sin hablar el mismo idioma, podemos crear unidad: nos entendemos porque rezamos, es una reconciliación del mundo a través de las fronteras, las culturas y los idiomas de diferentes naciones. Somos una familia y nos complementamos.

La pandemia hizo que las personas nos encerráramos  en nuestros hogares. Fue muy difícil para mí porque no sabía lo que iba a pasar. Mi costumbre era viajar continuamente  y eso significaba que alguien me había cortado las alas. Así me sentí durante las dos primeras semanas. Pensaba en que mis padres estaban en nuestra casa familiar en otro lugar, mis hermanos en los Estados Unidos y yo en mi casa.

Al final pensé  que tenía que agradecer a Dios, por tener un lugar donde poder residir y tener los medios suficientes para vivir y eso era hermoso. Pero no solo podía pensar en mí mismo, sino también en otras personas, que como yo, también están encerradas en sus hogares, pero no tienen medios económicos ni tarjetas de crédito.

EDUARDO VERASTEGUI

fot. archiwum prywatne

Hay familias pobres, principalmente grandes, que viven al día. No tienen internet ni acceso a redes sociales, así que pensé que tenía que hacer algo para ayudar a esas familias en una situación tan difícil.

Entonces, a través de un movimiento llamado Viva México, me puse en contacto con Caritas para unir nuestras fuerzas y así  ayudarlos; creamos un movimiento llamado Dona Despensas. En este movimiento  se hacemos paquetes de alimentos para los pobres y ya hemos logrado preparar 60.000 paquetes para las familias más necesitadas.

Sin embargo, para mí  esto no era suficiente, sentía que tenía que hacer algo más. Me había hecho un  programa diario  durante la pandemia: horas de trabajo, estudio, ejercicio físico y también tiempo para la oración. Pero estaba solo en casa todo el día.

Aunque sé que el hombre nunca está solo y soy consciente de que Dios siempre está conmigo. Pero humanamente hablando estaba solo. Por lo tanto, pensé que podría usar las redes sociales para rezar juntos.

¿Por qué no? Ya no quería rezar solo. Quería conectar con la gente: fue antes del domingo 22 de marzo, cuando escribí espontáneamente que podíamos rezar juntos por la vida. Pensé que posiblemente se animarían algunas personas, tal vez cien o que quizás  rezaría  solo yo  por Internet.

Pero fue una gran sorpresa ver que 10,000 personas se unieron a mí iniciativa por esta oración.  Me sorprendió positivamente, porque el Rosario es una oración larga y al estar trasmitido por Internet dura casi una hora. Les dije a todos: bueno, si hemos hecho esto en domingo, recemos también el lunes. Y así fue lunes, martes, y continuo todos los días. A medida que se acercaba el 13 de mayo, les dije que teníamos  un nuevo reto, que era rezar excepcionalmente en este día. Pensé que habría nos uniríamos unas 50,000 personas. ¡Resultó que había más de 200 mil personas rezando. Fue el “Rosario de Fátima”! Para mí fue un milagro que hubiera tantas personas. Al día siguiente, después del 13 de mayo, estuve tan conmovido que dije en las redes sociales que nos preparásemos  para un nuevo reto: un millón de personas para el 31 de mayo, en la celebración de Pentecostés.

EDUARDO VERASTEGUI

fot. archiwum prywatne
Eduardo Verastegui z rodzicami.

– Celebramos el centenario del nacimiento de San Juan Pablo durante todo el año. ¿Has tenido la oportunidad de reunirte con el?

– Sí, y por eso le doy muchas gracias a Dios. La reunión fue hermosa: ahí   dio comienzo mi nueva forma de vida en la que descubrí mi nueva misión. Puedo decir que mi vida cambió cuando conocí a Juan Pablo II: recibí un rosario de sus manos y pedí su bendición. Le dije al Papa que hago películas en defensa de la vida y el Santo Padre me escuchó, me bendijo y me hizo una cruz en la frente. Unos meses después murió.

El encuentro tuvo lugar en la aula Pablo VI en noviembre de 2004 y el murió  en abril de 2005. Para mí, él no solo es un santo, sino también un hombre que tenía sus pasiones. Hubo un tiempo en que él fue un actor como soy yo, por lo que lo aprecio más y me siento más unido a él. Utilizó el arte, para mostrar los verdaderos valores  y para luchar contra el mal, por ejemplo, el comunismo.

Creo que el arte, como por ejemplo el cine, influye mucho en la sociedad y por lo tanto puede llegar a ser una herramienta para el combate espiritual. El arte en este sentido también puede ayudar a transformar el mundo. La vida y el ejemplo de Juan Pablo II sigue siendo de gran inspiración para mí: El también dedicó parte de su vida a ayudar y salvar a su país, Polonia. Y yo también quiero luchar espiritualmente por mi país, México.

EDUARDO VERASTEGUI

fot. archiwum prywatne

Quiero infundir a los demás que amen más, para que vivan la vida con amor y fe, y así cambien el mundo. Juan Pablo II como sacerdote, y más tarde como obispo y papa tuvo un gran impacto en la sociedad, dejo huella en nuestra historia. Por medio de sus encuentros con los jóvenes, como en  las Jornadas Mundiales de la Juventud cambiaba el mundo.

Tengo que reconocer también  que me admira cómo vivió su vejez, cuando ya estaba muy débil, enfermo y, a pesar de estas dificultades, tenía una fuerza espiritual e intelecto extraordinarios. Él es un ejemplo a seguir para mí.

– ¿Y cómo recuerdan su familia y parientes la primera peregrinación histórica de Juan Pablo II a México?

– No solo mi familia, todos recuerdan esta peregrinación. Juan Pablo II no era solo un papa a quien el mundo entero admiraba. Pero aquí en México lo recibimos como alguien muy cercano: los mexicanos lo tratamos como a un mexicano más. Durante sus peregrinaciones, el Papa dijo que México es siempre fiel. El Santo Padre tuvo una piedad y un amor especial a la Madre de Dios de Guadalupe. Fue él quien, más de 500 años después de las apariciones, canonizó a Juan Diego, cuyo nombre indígena significa águila mensajera. Por eso san Juan Pablo II es muy querido y reconocido como amigo en Méjico. Estoy convencido de que ahora, como santo desde el cielo, está intercediendo por nosotros y se une a todos nosotros  cuando rezamos en el rosario.

EDUARDO VERASTEGUI

fot. Jeffrey Bruno

– Recientemente compusiste una canción “Quiero vivir”, ¿qué es lo que te inspiro para hacerla?

– Me imaginaba cómo los niños en el vientre materno cantarían a su mama si tuvieran voz.  De que hablarían estos niños a sus padres. Pensando en eso surgió esta canción “Quiero vivir”: nosotros pusimos nuestras aptitudes, nuestras voces en la boca de estos niños que aún no pueden cantar. También creo que es una misión que Dios me ha confiado: usar mis talentos, mi capacidad para luchar en defensa de la vida, especialmente la de los no nacidos. Esos niños pequeños no nacidos e indefensos, porque no tienen voz y no pueden defenderse, pero tienen derecho a la vida.

Este  pro life abarca más, significa también defender a los niños que no tienen comida, así como a los que son secuestrados, vendidos y abusados ​​sexualmente. El  gran problema del tráfico de personas. Y debemos hacer todo lo posible para se pare este crimen. Es difícil de creer, pero se abusa y se vende millones a de niños. Ser pro life significa proteger la vida y la dignidad de cada niño. La defensa de la vida expresa también apoyar a los jóvenes que necesitan ayuda porque son adictos a la droga o alcohol. Tenemos que hacer algo por ellos: todo esto es para mí ser pro vida.

Defender aquellos que son injustamente condenados, encarcelados y no tienen medios económicos para defenderse, para contratar un abogado. Ser pro life es también ayudar a las personas mayores. Hay varios programas que ponen en contacto a la gente joven con los ancianos. En los asilos hay mucha gente sola, abandonada que no reciben ninguna visita, incluso de  nadie de su familia.

Creamos programas para que los jóvenes estén con personas mayores. Todas estas actividades son también ser por vida. Pro life significa proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Y esta es una misión hermosa y única para mí.

Si cada madre tuviera su vientre como “de cristal” para poder ver a su hijo antes de nacer, ninguna abortaría. Todo lo que he mencionado  es muy importante para mí, por eso  la película “Bella” o los cortometrajes que hago hablan de esto. La película “Unplanned”, logró reunir a varias personas involucradas en actividades pro vida: artistas, políticos, etc. para defender la vida. El año pasado durante meses hicimos propaganda de la película “No planificado”. Viajamos por los 32 estados de México con esta película. Fue entonces cuando surgió la idea de la canción “Quiero vivir”.

– Tu eres actor, músico y director de cine. ¿Te sientes como un “guerrero” que lucha por una buena causa en la que cree?

– Si Dios te da la posibilidad  y la visión de la vida sobrenatural, después de un tiempo en el que desperdiciaste muchos años de vida, cuando te das cuenta de ello, quieres dar lo todo por Jesús y confiar tu vida a Él. Ahora me siento como un hijo de Dios que hace todo para cambiar este mundo para que sea mejor y quiero vivir así. Espero que de esta manera pueda llegar a la santidad a la que Dios nos llama a todos. Así es como quiero vivir, superando todas las dificultades.

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